Drama, Novelas

‘Matar a un ruiseñor’ de Harper Lee

Ya hace bastante tiempo que dejé Maycomb, el pueblo ficticio estadounidense en el que Harper Lee situó su novela Matar a un ruiseñor. Pero sería una lástima dejar pasar otro mes más sin recomendaros este clásico norteamericano del siglo XX del que se extraen reflexiones importantes sobre la tolerancia, el racismo y la educación. En palabras de Scout, sólo hay una clase de personas (personas) y todos deberíamos tenerlo presente siempre olvidándonos de los prejuicios.

Si sólo hay una clase de personas, ¿por qué no pueden tolerarse unas a otras? Si todos son semejantes, ¿cómo se salen del camino para despreciarse unos a otros? Scout, creo que empiezo a comprender una cosa. Creo que empiezo a comprender por qué Boo Radley ha estado encerrado en su casa este tiempo… Ha sido porque quiere estar allí dentro.

FICHA TÉCNICA

Matar a un ruiseñorMatar a un ruiseñor
Harper Lee
Trad. Baldomero Porta.
Barcelona: Ediciones B, 2015.
Colección B Maxi.
Formato: Tapa blanda.
416 páginas.
ISBN: 9788490701218.

Sinopsis: Scout Finch es una niña de seis años que vive con su padre Atticus y su hermano Jem en un pueblo de la profunda Alabama. En verano juegan con Dill, un niño con una gran imaginación que pasa las vacaciones en casa de su tía. Con él investigan a un misterioso vecino al que nunca han visto, Boo Radley. Atticus intenta hacerles entender que no deben meterse con él, pero tiene otros temas más serios en los que pensar: recientemente le han encargado defender a un hombre negro acusado de haber violado a una joven blanca. La acusación no se sostiene por ningún lado, pero Atticus se enfrenta a una sociedad que no está preparada para declarar a un negro inocente en contra de una familia blanca.

COMENTARIO

Harper Lee Scout
Harper Lee con la joven actriz Mary Badham (Scout)

La historia del caso legal que explica Harper Lee en la novela es muy interesante. En primer lugar, te transporta a una época en la que todavía había mucho que escribir sobre el racismo y la tolerancia. Te hace reflexionar sobre cómo las personas son capaces de pervertir el concepto de justicia, considerando una actitud más leal el no fallar a los de su raza, clan o religión en contra de otras personas, aunque sean inocentes. Vivir el juicio del acusado Tom Robinson tanto dentro como fuera de la sala, te remueve muchas cosas por dentro: te hace mirar alrededor y comprobar que no, no hemos cambiado tanto. Y además de hablar de cómo se observan de diferente manera a las personas que son de una u otra raza, también trata en el fondo de las diferencias de clase. Por eso sigue siendo una obra tan necesaria.

Además del revuelo del caso vivido en el pueblo, otro aspecto que me llamó la atención del juicio es poder verlo a través de los ojos de los niños, en especial de Scout, quien apenas sabe ni lo que es una violación. Este punto de vista inocente, hace que la percepción del caso no sea como algo sacado de un thriller de abogados al estilo de John Grisham, sino que lo convierte en algo muy real, un evento que pasa de anécdota a hecho histórico narrado por Scout ya de mayor recordando su infancia en Maycomb. Uno de los momentos que me resultaron más emotivos fue la decepción de los chicos, esa pérdida de la esperanza, la impotencia de no poder resolverlo todo y el sentimiento de ofensa por el tono adoptado por la acusación. La sensibilidad que tenemos de niños no siempre va bien perderla de mayores.

Atticus Finch, el padre perfecto
Atticus Finch, el padre perfecto

Me ha agradado encontrar también en Matar a un ruiseñor referencias a la educación: tanto por la descripción de Scout de sus primeros días de escuela a los seis años como por la forma que tiene el viudo Atticus de criar a sus hijos. Atticus Finch es todo un personaje y sirve durante la novela de punto de apoyo para sus hijos y para el lector para no perder la cordura respecto a la locura general desatada en el pueblo. Sin embargo, a mí me ha resultado en ocasiones demasiado perfecto todo… Demasiado idílico. Sí que hay momentos en los que se enfada o que se siente demasiado cansado o mayor para todo, pero aun así se mantiene como estandarte de buena conducta para todo el mundo, siempre con las palabras adecuadas para cada momento.

El carácter de Scout, tan pequeña, es también genial pero por otro motivo. Es la típica niña que se diferencia de las demás vistiéndose y comportándose como un chico: con mal genio, bruta, peleándose cuando siente que debe hacerlo (normalmente para defender a los demás)… para desesperación de su tía, que intenta llevarla por el buen camino, considerando que como la madre de Scout murió tan joven la niña está creciendo como una salvaje sin un modelo femenino a seguir. La relación de Scout con Jem es también muy real: ella siempre demandando la atención de su hermano mayor y él pensando más en su propio futuro y el fútbol. Y la relación que me pareció más encantadora es la de Scout con Dill, el niño que veranea en Maycomb y que está basado en el personaje de Truman Capote.

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Amasa Coleman Lee, el padre de Harper Lee

En realidad, toda la novela está basada en hechos reales. Nelle Harper Lee es la autora y alter ego de Scout. Como ella, usa su segundo nombre, que podríamos considerar menos femenino. Su padre también era un importante abogado y defendió un caso similar al narrado en la novela. Por otro lado, hubo bastantes injusticias de este tipo publicadas en los diarios de la época, como el caso de los Scottsboro Boys en los años 30 y otros similares. También tenía un hermano 4 años mayor que ella, Edwin, y aunque su madre sí vivía hasta que Lee cumplió los 25 años, tenía una enfermedad nerviosa que la volvía mentalmente ausente. Sobre Boo Radley, Truman Capote confirmó que también existió y de hecho escribió sobre ello en Otras voces, otros ámbitos, novela que publicó a los 23 años donde también aparece Harper Lee como Idabel, una amiga del protagonista.

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Harper Lee (2007, cuando recibió la Medalla de la Libertad en la Casa Blanca)

El 19 de febrero de este año nos dejó Harper Lee y Matar a un ruiseñor fue su única novela publicada hasta el año pasado. Siempre me pregunté por qué habiendo tenido tanto éxito no volvió a escribir, pero por lo visto sufrió una especie de colapso por el buen recibimiento de la novela. Ella se esperaba recibir un aluvión de críticas y en su lugar se encontró alabanzas, un premio Pulitzer y la adaptación de la novela a una película ganadora de 3 Oscars, incluyendo el conseguido por Gregory Peck como mejor actor, que interpretaba al padre del año… ¿Cómo volver a repetir eso? La sensación que le dejó el libro y que recogió su hermana Alice en unas declaraciones fue “no tengo ningún sitio adonde ir más que abajo…”.  Pero me parece una lástima, porque más allá de la historia que quería contar, Harper Lee tenía un estilo muy bueno y una forma muy ingeniosa de escribir. Truman Capote se volvió celoso de ella cuando no consiguió el Pulitzer por A sangre fría pero es que realmente Harper Lee escribía mejor.

Soy algo rara: me gusta ver películas basadas en libros antes de leer los originales. Sobre todo cuando tengo dudas sobre si leer algo o no. Es una especie de filtro que me impongo para saber si realmente la trama da de sí o no… Por ejemplo, con este libro me pasó algo así: ¿debería leerme un libro que trata sobre el racismo en los años 40 en la América profunda? Hay gente a quien le pueda interesar el tema, pero no es mi caso… Sin embargo, ¿quiero ver una película clásica con Gregory Peck  y un jovencísimo Robert Duvall en su primera aparición en la pantalla grande? Mm… sí. Así que la vi, me gustó y básicamente por eso llegué al libro. (Después de recibir miles de recomendaciones por parte de Vero, también lo he de decir…) ¿Contrapartidas de ver películas antes de leer los libros? Lo que me pasó también con Matar a un ruiseñor: ¡me imaginaba todas las escenas en blanco y negro!

Catherine Keener y Sandra Bullock interpretando a Harper Lee
Catherine Keener y Sandra Bullock interpretando a Harper Lee

Hablando de cine y siguiendo con la vida de Harper Lee después de su gran éxito: la escritora dedicó mucho tiempo a ayudar a su amigo Truman Capote a elaborar esa reveladora novela-reportaje sobre un asesinato múltiple que tuvo lugar en Kansas en la década de los 50. A sangre fría comenzó a escribirse en 1959 y fue publicada en 1966. Lo saco a colación porque fue con las adaptaciones cinematográficas de la investigación de Capote en la primera década del siglo XXI cuando descubrí que Harper Lee era una mujer, siendo interpretada en Truman Capote por Catherine Keener y en Historia de un crimen por Sandra Bullock.

VALORACIÓN  · · · · · · · · · ·  4/5 ★★★★✰

La novela está muy bien y se la recomiendo a todo el mundo. Así de simple. Me sabe fatal que la Harper Lee escritora muriera de éxito tan pronto con su primera y única novela. Tengo entendido que Ve y pon un centinela no es una continuación de Matar a un ruiseñor, sino un manuscrito suyo de una versión muy inicial de Matar a un ruiseñor, por lo que no creo que fuera intención real de la escritora publicarlo después de tantísimos años esquivando los focos. De todos modos seguramente merece una oportunidad. Lo único con lo que no he conectado del todo de la novela es en esos momentos en los que Atticus es tan perfecto que me provoca cierto subidón de azúcar y explicaciones del pueblo que realmente hace que parezca que me haya ido a vivir allí, con sus cosas buenas pero sobre todo con sus cosas malas. Aun así, lo dicho, es una lectura de las que se merecen estar en las listas de libros imprescindibles y aunque en Estados Unidos estén cansadillos de tenerla como lectura obligatoria en el instituto, no se me ocurre mejor opción para despertar cerebros en la edad del pavo.

Sonia López

Bonus track:

Antes he hablado de Alice Lee, la hermana de Harper Lee. No sale en la novela, pero existió y era unos 10 años mayor que ella. Me ha sorprendido descubrir que murió en 2014 a la edad de 103 años y que su segundo nombre era Finch, precisamente. Explica muchas cosas interesantes de su hermana pequeña en este artículo del Guardian, que en realidad es un resumen editado de la obra Scout, Atticus & Boo. A Celebration of Fifty Years of To Kill a Mockingbird de Mary McDonagh Murphy.

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5 thoughts on “‘Matar a un ruiseñor’ de Harper Lee”

  1. Cualquiera diria, estando tan cansados como estan los jovenes americanos de tener que este libro como lectura obligatoria, siguiera existiende este panorama racial de disparo primero, pregunto despues. Muy poquito ha cambiado el mundo desde que Harper Lee escribiera esta historia, pero menos ha cambiado Estados Unidos.

    Yo no he tenido aun el gusto de leer este libro, pero si me he visto la pelicula, y me parece maravillosa, muy bonita, con un Gregory Peck que es para santificarlo. El libro, seguramente, sea aun mas maravilloso por lo que dices. Una muy buena reseña, muy emotiva :D

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  2. Yo también creo que descubrí que Harper Lee era una mujer por alguna de las adaptaciones sobre la vida de Truman Capote!!!
    Es uno de esos libros que te marcan cuando los lees, me ha gustado tu reseña :)
    Es un sacrilegio lo de ver las pelis antes que leer los libros, pero voy a hacer la vista gorda…

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    1. Jajajaja… No lo hago siempre, pero es cierto, me gusta entrar en las historias por el cine y salir por el libro. Es otra forma de ahorrarme una decepción también, que luego casi siempre salen perdiendo las pelis con la comparación!

      Después de publicar la entrada vi que habías comentado también ‘Matar a un ruiseñor’ en tu blog y me hizo gracia encontrar coincidencias! Juro que lo leí después!! XDDD

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