Novelas, Reseñas

‘Harry Potter y el cáliz de fuego’ de J.K. Rowling

Voy con bastante retraso en las reseñas, no sé si lograré ponerme al día en algún momento del año… De momento he intentado aprovechar estos días de Semana Santa para ir escribiendo algo, aunque cada vez esto de la maternidad reclama más mi atención… En fin, que me voy por las ramas innecesariamente. Hoy venía a hablaros de la cuarta entrega de la saga de Harry Potter, una novela que cambia sustancialmente las aventuras mágicas que venían siendo hasta ahora para convertirse en algo más oscuro y adulto: Harry Potter y el cáliz de fuego, de J.K. Rowling.

-Harry -dijo Ron muy serio-, quienquiera que pusiera tu nombre en el cáliz de fuego, creo que quería matarte.

Ah, como siempre aviso, estas entradas están repletas de SPOILERS.

FICHA TÉCNICA

Título original: Harry Potter and the Globet of Fire
Autora: J.K. Rowling
Traducción: Adolfo Muñoz García y Nieves Martín Azofra
ISBN: 978-84-7888-645-6
Editorial: Salamandra
Año de publicación original: 2000
Fecha de edición: Octubre 2018
Nº páginas: 672 páginas
Formato: Tapa dura

Sinopsis: Tras otro abominable verano con los Dursley, Harry se dispone a iniciar el cuarto curso en Hogwarts, la famosa escuela de magia y hechicería. A sus catorce años, a Harry le gustaría ser un joven mago como los demás y dedicarse a aprender nuevos sortilegios. Sin embargo, al llegar al colegio le espera una gran sorpresa que lo obligará a enfrentarse a los desafíos más temibles de toda su vida. Si logra superarlos, habrá demostrado que ya no es un niño y que está preparado para vivir las nuevas y emocionantes experiencias que el futuro le depara.

COMENTARIO

Sin más preámbulos, estos son los temas que más me han llamado la atención del libro:

1. ‘Cause this is thrillerEl principio de la novela me dejó perpleja: no me esperaba encontrar un inicio tan de novela negra en esta saga y el hecho de asistir a lo que están haciendo los malos antes de retomar la vida de nuestros protagonistas le dio para mí un punto extra a esta lectura. Este tipo de inicios me enganchan mucho y cuenta con la ventaja adicional de no tener que empezar, por una vez, leyendo lo infeliz que es Harry Potter con los Dursley. Algo que además durará poco, porque los Weasley se lo llevan rápidamente al Mundial de Quidditch, que aunque me diera pereza al principio, es necesario para introducir todo ese universo mágico fuera del colegio de Harry que la autora recuperará después: personajes, trasladores, escuelas fuera de Hogwarts… e incluso mortífagos. Sobre estos últimos, Ron me representa como siempre, cuando asiste a su inesperada manifestación tras el partido de la final de quidditch en el capítulo 10: “Dan verdaderas ganas de vomitar”. Por no hablar del capítulo 30 en el que entramos gracias al pensadero en los recuerdos de Dumbledore sobre los juicios de los mortífagos que pillaron… Fue un capítulo con un contenido terrible (¡¡pobre Neville!!)…

2. Más cariño hacia Hermione. Creo que este es el libro de lucimiento de Hermione, al menos de momento. Entre su partido en defensa de los elfos domésticos y su enfrentamiento personal con la periodista Rita Skeeter… creo que es lo que le da más gracia a la novela. ¡Hasta tiene un momento patito feo! Mira que vi la película en su momento, pero no recuerdo gran cosa de su personaje, la verdad… En cambio, en esta lectura he conseguido congraciar más con ella. Sus intervenciones son más divertidas que en libros anteriores. Por ejemplo, me ha chocado verla así en el capítulo 10: “Hermione abandonó la habitación, murmurando algo que sonó más o menos como a ‘¡Hombres!’.” O así en el capítulo 11: “-Malfoy, una de dos: explica de qué estás hablando o vete -dijo Hermione con irritación por encima de su ‘Libro reglamentario de hechizos, cuarto curso’.”

3. ¿Un pelín de romance? Nuestros niños van creciendo y cada vez se interesan más por los amoríos, aunque no de forma descarada, y eso es algo a agradecer, porque estaría fuera de sitio en esta saga. El baile que se organiza por Navidad ha sido más que detonante para establecer algunas parejas sorprendentes, como Hermione con Viktor Krum o Ron y Harry con las hermanas Patil. El hecho de que a Harry le guste Cho y que a ésta le guste Cedric, convierte a éste último en alguien despreciable para Harry, como vemos en el capítulo 23: “…en aquel momento comprendió que Cedric era un guapito inepto que no tenía bastante cerebro para llenar un dedal.” Me ha hecho bastante gracia encontrarme con diferentes cambios de opinión de los personajes respecto a otros simplemente porque les gustaba a sus “amigos”. Ron admiraba a Viktor un montón hasta que empieza a mostrar interés por Hermione, y a Hermione tampoco le gusta mucho Fleur Delacour, medio veela, cuando a Ron se le cae la baba con ella…

4. La pobreza de los Weasley. Siempre me he preguntado cómo puede ser que alguien como el señor Weasley, que trabaja en el Ministerio de Magia, gane tan poco dinero… En fin, gran parte de la culpa de la pelea entre Harry y Ron que tan buenos momentos nos han quitado al estar sin hablarse bastante trozo del libro, es básicamente el dinero, junto con la envidia y los celos. Esta obsesión no es única de Ron, ya que él mismo le cuenta a Harry que sus hermanos también están buscando como locos conseguir capital. “Me di cuenta cuando andaba por ahí con ellos, cuando… ya sabes.”, dice en el capítulo 29. Supongo que por eso me pareció tan bien que Harry al final les diera el premio de la Copa de los Tres Magos a los gemelos Weasley, ya que estoy con él cuando dice que Ron no admitiría recibirlo directamente.

5. Confundiendo buenos y malos. Una vez más, estrenamos profesor de Defensa contra las artes oscuras, y resulta que Ojoloco Moody enseña cosas muy interesantes hasta que… vaya, resulta que es un mortífago… ¬¬ En realidad no se trata del verdadero Ojoloco, que está secuestrado, sino un antiguo seguidor de Voldemort que casualmente pasaba por allí. Normalmente me gusta cuando se juega al despiste y algún bueno acaba resultando malo, pero en este caso, durante toda la novela Ojoloco se había portado bien: paternal, con sus frases graciosas, con su interés por Harry y sus alumnos… Y cuando llegamos al final, ¿resulta que no conocemos al verdadero Ojoloco? Pues es un poco frustrante, la verdad… Harry me representa totalmente en el capítulo 35 cuando dice: “-Usted no lo hizo… No puede ser.” Y es que no… no puede ser. Por otro lado, durante la novela se reflexiona bastante sobre el bien y el mal. Aquí os dejo una frase de Sirius Black, que tiene unas cuantas perlas como ésta del capítulo 27: “Si quieres saber cómo es alguien, mira de qué manera trata a sus inferiores, no a sus iguales.” Parece una moraleja extraída de Emma de Jane Austen.

6. La gran INJUSTICIA. Y por fin llegamos al capítulo 32 en el que muere Cedric. Qué muerte tan poco heroica, tan repentina, tan innecesaria, tan injusta… Ya en el libro anterior se le veía un chico honrado (es Hufflepuff, por favor) y en ésta no dejamos de ver que se porta bien con todo el mundo, intentando dar a Harry el mérito que merece incluso con su padre y al final… Caput. Fue uno de los motivos por los que dejé de ver las películas, las muertes absurdas. El hecho es que ahora ya tengo mi pack listo para verlas de nuevo cuando acabe la lectura de todas las novelas, y estoy segura de que la muerte de Cedric no me dará tanta pena simplemente por el hecho de que el actor que lo interpreta es Robert Pattinson (Crepúsculo): aunque he logrado ver algún film suyo que me ha llegado a gustar, no sería lo habitual. En fin, me quedo con las palabras de Dumbledore al final de la novela, en el capítulo 37, enlazando por cierto con el tema anterior sobre el bien y el mal: “Recordad a Cedric. Recordadlo si en algún momento de vuestra vida tenéis que optar entre lo que está bien y lo que es cómodo, recordad lo que le ocurrió a un muchacho que era bueno, amable y valiente, sólo porque se cruzó en el camino de lord Voldemort. Recordad a Cedric Diggory.” Me gusta la distinción entre el bien y lo cómodo, en vez del mal… Porque a veces no hacer el bien y mantenerse al margen también es favorecer el mal…

7. Con ganas de más. Una de las cosas que más me gustan de estas novelas es la capacidad de J.K. Rowling de ir creando misterios hasta que llega el momento de desvelar la solución. En esta ocasión, por primera vez, al acabar el libro me he quedado con ganas de cerrar un libro y abrir el siguiente, como si se tratara de la misma novela. Y es que durante su lectura ha habido muchas frases misteriosas que me hacen querer llegar al final de la saga cuanto antes. Por ejemplo, en el capítulo 33 lord Voldemort nos anuncia algunos de sus seguidores de forma bastante velada: “Otro, demasiado cobarde para venir, lo pagará. Otro que creo que me ha dejado para siempre… ha de morir, por supuesto. Y otro que sigue siendo mi vasallo más fiel, y que ya se ha reincorporado a mi servicio.” ¡¡Nombres, Voldemort, queremos NOMBRES!! Y en el capítulo 36 también hay cierto detalle que me dan ganas de saber más: “Por un breve instante, Harry creyó ver una expresión de triunfo en los ojos de Dumbledore.”

VALORACIÓN · · · · · · · · · · 4/5 ★★★★✰

En resumen: este curso académico, en general ha estado bien, pero el enfado entre Harry y Ron se me hizo algo cuesta arriba… Hermione para mí es el personaje clave de la novela y lo del profe de artes oscuras de turno, pues no me lo vi venir para nada. Aun sin conocer al Moody real, me caía bien y me lo creí mucho, y supongo que el impostor lo tenía que conocer bien para engañar a todo el mundo… pero me pareció algo inverosímil. De la misma forma que tampoco entendí cómo fue de fácil engañar al Cáliz de fuego para que seleccionara a Harry y es bastante rebuscada la forma en la que Voldemort llega a Harry. Además de la superinjusta muerte de Cedric, tampoco me convenció el papel pobre de Fleur, la única chica que participa en el torneo. De todas formas, en general lo he disfrutado mucho y siempre me hace admirar a la autora su forma de presentar pequeños misterios que se van resolviendo uno a uno durante la lectura… Aun así, en este caso en concreto se ha dejado unos cuantos secretos para las siguientes novelas, así que dentro de poco continuaré con los siguientes libros. Parece mentira que haya superado ya la mitad de la saga. :D

Sonia López

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5 comentarios en “‘Harry Potter y el cáliz de fuego’ de J.K. Rowling”

    1. Sí, ya me iba dando cuenta, pero en este caso era como si J.K se estuviera relamiendo con ellos, jajaja… Miedito me da cómo acaba el sexto por lo que comentaba Azahara de que no querría esperar ni un segundo a empezar el séptimo… XDDDD

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