Novelas, Reseñas

‘Tiempos difíciles’ de Charles Dickens

El comentario de esta lectura llega con algo de retraso, pues se corresponde con el libro elegido para leer durante el mes de septiembre en el Club Pickwick, una obra de Charles Dickens que no conocía para nada: Tiempos difíciles (para estos tiempos). Como la lectura anterior del club me la salté, porque no entraba dentro de mis planes adentrarme en la literatura rusa con una obra no demasiado conocida de Dostoievski, y este mes parecía que habría quedada del grupo de Barcelona para comentar la novela de Dickens, me animé a tomarlo prestado de la biblioteca y lo fui alternando con Anna Karenina (eso sí es introducirse a la literatura rusa a lo grande, jaja…). Ha sido una novela rara, no sé si por la traducción o porque realmente no está muy bien estructurada.

Era inútil intentar meterse todavía a comprender a la joven aquella, que despistaba por completo su completa seguridad en sí misma, jamás desorientada, y, sin embargo, jamás a sus anchas, con su cuerpo físico junto a ellos y con su alma aparentemente solitaria.

FICHA TÉCNICA

Tiempos dificiles portadaTítulo original: Hard Times for These Times
Autor: Charles Dickens
Traductor: Amando Lázaro Ros
ISBN: 84-376-1070-2
Editorial: Cátedra
Colección: Letras Universales, 170
Año de publicación original: 1854
Fecha de edición: 2005
Nº páginas: 456 páginas
Formato: Tapa blanda

Sinopsis: Tiempos difíciles no es sólo un tratado genuino de la realidad efervescente del siglo XIX en Inglaterra: las tensiones liberales provocadas por una huelga en el sector textil. Constituye, además, una crítica al utilitarismo más radical, y, en un plano más secundario y marginal, aborda el tema del matrimonio como reflejo de su infeliz experiencia personal.

COMENTARIO

Como podéis observar, la “sinopsis” no desvela nada de la trama de la novela, por lo que fui leyendo capítulo tras capítulo sin saber si los personajes que iba presentando Dickens en cada uno iban a ser los protagonistas o si se trataba de una obra coral más centrada en el tipo de sociedad. Como si fuera a oscuras, iba tendiendo una mano buscando un interruptor o antorcha que me permitiera vislumbrar por dónde iban los tiros, pero os prometo que acabé la primera de las tres partes que forman el libro sin saber qué me quería contar el autor en esta novela.

Para entonces ya estaba bastante desmotivada, pese a que los temas presentados de momento no estaban mal: la realidad vs. la imaginación, pragmatismo vs. diversión, la diferencia de clases e injusticias a la hora de acceder a trámites legales según el nivel de rentas, los sistemas educativos severos… Por algún motivo, no era suficiente este planteamiento de temas para engancharme, pero entre la galería de personajes presentados, empezaba a tener mis favoritos, que acabaron resultando bastante maltratados para mi gusto:

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La familia Gradgrind, ilustración de Harry French

La familia Gradgrind es muy severa con la educación de sus hijos, en especial el padre, Tomás (en mi edición los nombres están traducidos, tiene una gran introducción de Fernando Galván en la que critica y revisa varias ediciones en español, pero opta por mantener los nombres traducidos en español… yo tampoco lo entiendo). En la novela vemos cómo la madre está completamente ausente, mientras el padre enseña a sus hijos sólo “realidades”, sin mostrarles ni el más mínimo afecto, simplemente como si sus cabezas se trataran de un libro con páginas en blanco para ir rellenando de conocimientos. Luisa y Tomás Jr. serán los verdaderos protagonistas de la historia, y veremos cómo afecta esa forma de educar a sus decisiones futuras.

El señor Bounderby es muy amigo del señor Gradgrind, y cuando Luisa alcanza la mayoría de edad la pedirá en matrimonio. Al hermano de Luisa le conviene que acepte para poder aprovecharse del anciano y conseguir un buen empleo, y como ella no ha recibido ni una mínima educación sentimental, considera que es lo más ventajoso para todos aceptar. Es a partir de entonces cuando se abre un poco la trama… Otro personaje que tendrá bastante juego en este escenario es la insoportable señora Sparsit, que vive acogida por Bounderby hasta que éste se promete con la señorita Gradgrind. No hay nadie como Dickens para crear personajes que te den ganas de ahogarlos en su propia soberbia…

Louisa and Sissy
Luisa y Ceci, ilustración de Harry French

La decisión de Luisa al final de esta primera parte no sería totalmente incomprensible para mí si en este primer libro no apareciera también Ceci, una muchacha que llega al pueblo con el circo y a la que su padre acaba de abandonar para que tenga una vida mejor. Será adoptada por Gradgrind y se hará buena amiga de Luisa, enseñándole otra forma de entender la vida… Por eso no entiendo que su influencia fuera tan escasa en ella… La historia de Ceci, además, me desconcertó mucho porque tiene un potencial infinito y acaba siendo poco más que una anécdota a lo largo de la novela. De hecho, durante toda la lectura me parecía estar pensando lo mismo: ahora viene lo bueno… pero inmediatamente el escritor pasaba a otra cosa.

Y esto me lleva a Esteban y Raquel. Tienen una historia preciosa, o al menos a mí me hubiera encantado de no ser porque ¡no está desarrollada! Resulta que están perdidamente enamorados el uno del otro pero se resignan a ser sólo amigos porque Esteban ya se casó con otra mujer que acabó resultando una alcohólica que abandona su hogar cada dos por tres para acabar volviendo y bebiéndose todo el dinero que le cuesta tanto ganar al marido. Junto con Ceci son los personajes más desaprovechados de la novela. Por un lado, porque representan un amor imposible a causa de un injusto trámite legal, siendo los personajes que más bondad transmiten y continuamente castigados por la sociedad. Pero es que además, en el ámbito laboral, abren un frente para hablar de las reformas laborales y las huelgas. Sin embargo, esta subtrama queda absolutamente abandonada y en las notas del editor incluso se dice que Dickens eliminó conversaciones entre Esteban y Rachel, que incluían una promesa que acabará siendo fundamental para entender el comportamiento de Esteban más adelante…

Mr. Harthouse and Tom_ by Sol Eytinge, Jr.
El señor Harthouse, ilustración de Sol Eytinge Jr.

Al final, Dickens convierte estos personajes en meras herramientas para lo que acaba atrayendo el foco principal a partir de la segunda parte: la infelicidad de Luisa. Para apoyar este punto, Dickens no sólo aprovechará a su manera los personajes presentados en la primera parte, sino que traerá a un forastero: Santiago (Santi, para los amigos) Harthouse. Este caballero disfrutará conociendo y juzgando a los diferentes personajes que pululan alrededor de las familias Bounderby y Gradgrind y funcionará como detonante para una de las situaciones más interesantes de la novela. Pero se quedará en eso: otro personaje-instrumento. Me ha resultado bastante frustrante, porque me parecía que se prometían resoluciones que finalmente no han llegado. En concreto hay un momento en el que se dice que Tomás Jr. se arrepentirá de haber hablado más de la cuenta con Harthouse… pero a la hora de la verdad no le encuentro conexión ninguna con lo que sucede más adelante.

Por otro lado, me ha gustado la mezcla de estamentos representados en el pequeño pueblo de Coketown: la clase educativa (Gradgrind), la empresarial (Bounderby), la política (Harthouse), la obrera (Esteban)… y cómo se caricaturiza en cierta manera a algunos personajes. Hay espacio también para la crítica mordaz a la corrupción y a la avaricia de las clases dirigentes, pero combina de una forma extraña las diversión y el drama (no sé si en esto tendrá algo que ver la traducción, algo antigua) y al menos yo no he sido capaz de disfrutar de la novela cuando ves claramente que lo que hacen los personajes es totalmente injusto. Lo importante, supongo, es que entre todos los personajes representan bastante bien la sociedad de la Inglaterra victoriana, pero a la historia le falta fuelle.

VALORACIÓN · · · · · · · · · · 2/5 ★★✰✰✰

Aunque me gustó Grandes esperanzas no le tengo tanto cariño a Dickens como para que me tiemble la mano a la hora de valorar esta novela como obra independiente. Para mí, el mensaje de fondo no ha sido suficiente para sostener el interés y no soltar la novela a la mínima oportunidad. Para cuando la historia se vuelve algo interesante en el segundo libro, ya le tenía algo de tirria a los personajes, y cuando en el tercer volumen vi el macabro sentido de la justicia con el que el autor reparte a cada uno su final, no pude evitar soltar determinados improperios. En definitiva, una lectura bastante irregular que me ha dejado un mal sabor de boca. Pero también es culpa mía: con ese título, no sé qué otra cosa podía esperar…

Sonia López

9 comentarios en “‘Tiempos difíciles’ de Charles Dickens”

  1. Completamente de acuerdo. Ceci quedo completamente desaprovechada teniéndolo todo, a mi parecer. para ser la protagonista, para ella es un choque cultural de todo cuanto conocía a tener que dejar su humanidad casi por completo.
    Y los “arrepentimientos” del padre al final para con su hijo me han parecido completamente sacados de la manga.
    Dickens es fabuloso, pero esta no es su mejor novela ni por asomo, prefiero hacer de cuenta que no existe.
    Y con la nueva lectura que se esta llevando a cabo en el club, me esta haciendo sentir que solo quieren que aumente mi lista de peores lecturas del año

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    1. Tienes toda la razón con lo de Ceci, porque a través de sus ojos podíamos haber descubierto la sociedad que nos quería presentar Dickens de forma mucho más agradable, no sé. Es una lástima… Y lo del padre es tan raro… Bueno, todo lo que es la tercera parte me acabó de desmontar lo que me gustó de la segunda…
      Yo no leeré ‘Los misterios de Udolfo’ pero por lo que me comentas no me pierdo gran cosa, jaja… Me llamaba la atención simplemente por la mención que hacen a ella en ‘La abadía de Northanger’ de Jane Austen, pero teniendo en cuenta que más bien hace burla sobre ella, y como tampoco lo tenía demasiado accesible ahora mismo, al final aprovecharé para leer otros libros, que tengo muchos pendientes. Para la próxima lectura me vuelvo a unir al club, a ver si voy mejor de tiempo.
      Por cierto, ¡me encantó tu “Destrozando a Dickens”! Tenía que decírtelo, jaja… Haremos como que esta novela se la escribió otra persona o algo… ;)

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  2. ¡Hola! Yo también leí esta obra con el Club Pickwick pero tengo una opinión un poco más positiva. Sin embargo hay bastantes puntos en los que coincidimos, yo no entré en la historia tampoco hasta casi la mitad de la novela pero luego me gustó bastante, los personajes “malos” me resultaban hasta divertidos y si es cierto que hay cosas que faltan por desarrollar. Era mi primera incursión con el autor y seguro que seguiré leyendo más libros suyos. ¡Un saludo!

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    1. ¡Hola! Sí, a mí a partir de la segunda parte me enganchó bastante y con la señora Sparsit reconozco que me reí alguna vez. Dickens tiene la capacidad de hacerme imaginar perfectamente cómo hablan los personajes y en el caso de esta señora era como si la escuchara. Pero por lo demás… No sé, para mí el tercer libro fue como desandar el camino hecho en el segundo. Me decepcionó, supongo. Te animo a leer otro de Dickens. Yo sólo leí ‘Grandes esperanzas’ y me gustó bastante más, pero seguro que tiene libros mejores, incluso. Ya nos contarás. ;)

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