Cosas mías, Curiosidades

La misma imagen de portada para 14 libros: ‘Nordic Summer Evening’

La entrada de hoy puede parecer algo paranoica, pero es que realmente hay un cuadro que sin ser excesivamente famoso me está persiguiendo en el último año… Se trata de la pintura Nordic Summer Evening, la utilizada en la portada de la edición de Alba Minus de Marido y mujer de Wilkie Collins. Ya hace un tiempo que encontré en la sección de destacados de mi biblioteca un clásico traducido al catalán con la misma imagen de portada. Hace poco, mi amiga Raquel se compró un libro de Dickens que tenía parte de esa pintura en su portada también. Por Google Ads me llegó un anuncio de un libro de Bram Stoker con las mismas características. Y lo último fue tras la lectura de Persuasión, cuando GoodReads me recomendó otro libro (en inglés) con el mismo cuadro…

¿Y qué tiene esta pintura que la convierte en la portada perfecta de libros tan similares o diferentes? Lejos de ignorarlo, he investigado sobre él y he recopilado estos 14 libros donde la usan para la portada.

El cuadro es de Richard Bergh, un reconocido pintor sueco de finales del siglo XIX y principios del XX, que destaca por sus retratos y paisajes. Su obra más reproducida, evidentemente, es ésta y se titula Nordic Summer Evening (Tarde de verano nórdico). Con el estilo llamado ‘Light Nordic’ representa a un hombre y a una mujer que mantienen la distancia, con los cuerpos enfrentados, pero observando el paisaje. Es bastante evocador y he leído que los protagonistas del cuadro son el príncipe Eugene y la cantante Karin Pyk en un balcón de una casa de Kyrkviken, en el lago Liding. El cuadro está en el The Gothenburg Museum of Art de Suecia.

Comienzo por los ya mencionados. De Marido y mujer poco puedo añadir a la reseña que hice en el blog el año pasado. Es un libro que me encantó y que denuncia la inferioridad en la que era tratada la mujer en el siglo XIX por las leyes matrimoniales, aunque también hay crítica a otros muchos temas de por aquel entonces. El resto de novelas no las he leído, pero todas tienen en común que son clásicos poco conocidos, aunque a algunos autores son famosos de sobras.

El joc seriós (El juego serio) de Hjalmar Söderberg es quizá el menos conocido, y es que la literatura sueca, más allá del suspense que nos está llegando tanto ahora, no se suele ver por nuestras librerías. En este caso, tenemos un clásico del siglo XX ambientado en el XIX, que nos describe la relación entre Arvid, un joven ambicioso, y Lydia, la hija de un pintor. Aunque atraídos desde siempre, tanto uno como otro optan por casarse con mejores partidos, pero años después se reencuentran y se plantearán si han de retomar su relación para conseguir ser felices… Por el argumento, creo que es al libro al que mejor le pega este lienzo en la portada, porque esa pareja mirando el paisaje con los cuerpos encarados entre ellos parecen tener secretos escondidos…

Casa desolada es un título de Charles Dickens que no conocía y se trata de una obra de madurez que nos presenta a Esther Summerson, abandonada al nacer por sus padres y protegida de John Jarndyce, un poderoso caballero de buen corazón. Jarndyce acoge en su residencia a Esther y a unos primos adolescentes, huérfanos e indigentes por una disputada herencia. Resulta curioso cómo en esta novela Dickens alterna el relato en primera persona de Esther con el punto de vista del narrador. En este caso, la portada se centra en la figura femenina del cuadro.

De Bran Stoker sólo conocía Drácula, por eso me sorprendió que me anunciaran este otro título editado en España el año pasado: El hombre. También me sorprendió que se centrara la portada en la mujer del cuadro titulándose así, hasta que me interesé por su argumento: una chica educada como varón se declara a un joven que le gusta, algo imperdonable entre la aristocracia inglesa del siglo XIX en que la mujer no podía tomar la iniciativa. Me resulta muy curiosa esta novela porque parece que incluye otros intercambios de roles de género y no sé por qué no había escuchado hablar antes de esta novela…

Volvemos a la versión completa del cuadro para presentar la tercera parte del Cuarteto de Pennington de la periodista norteamericana Victoria Alexander, A la caza de marido (que me parece una traducción horrible y que le hace un favor pésimo a The Pursuit of Marriage, pero bueno…). Relata la historia de Cassandra, una joven debutante con unas expectativas quizá demasiado elevadas para encontrar marido y que llega a un acuerdo con el atractivo lord Berkley: ella encontrará para él a su prometida ideal a cambio de que él le encuentre el marido perfecto.

Y aquí empezamos la sección internacional con un contemporáneo británico de Dickens y Collins que se buscó la ruina cuando publicaron su autobiografía tras su muerte, ya que en ella confesaba su manera de trabajar la escritura como quien remienda zapatos, con un horario de funcionario y un esquema prefijado, huyendo de Musas y aspiraciones artísticas, pues sólo le movía el dinero: Anthony Trollope. Can You Forgive Her? es una novela de la saga de Palliser, y también va sobre matrimonios. En este caso, Alice Vavasor no puede decidirse sobre si casarse con su primo ambicioso pero violento George (me hace gracia el “pero”) o el caballeroso y honrado John Gray.

Ah, y cómo iba a faltar Edith Wharton en este artículo… Este cuadro se usa también en una de sus ediciones de The House of Mirth (La casa de la alegría), que también tengo pendiente por casa (con otra imagen, claro). En este caso el cuadro refleja el ensimismamiento de Lily Bart, una mujer de 29 años en el Nueva York de principios del siglo XX, que busca estabilidad económica y social de forma desesperada pero dejando pasar varias oportunidades de encontrar la felicidad por culpa de su obsesión con el dinero, ante la presencia de su enamorado Lawrence Selden.

El mismo cuadro ha servido de portada para dos obras de Henrik Ibsen diferentes: la edición inglesa de A Doll’s House y la edición francesa de Hedda Gabler… Quizá el único criterio para elegirla fue que se trataba de una pintura nórdica, pero resulta curioso que en ambos casos la portada se centra en el personaje femenino. En Casa de muñecas, nos encontramos con Nora, una mujer que se esfuerza por ayudar a su marido en todo lo posible hasta que un día descubre que él sólo la considera como un objeto de su propiedad (fantástica analogía con el título, ¿verdad?). Hedda Gabler, en cambio, es una mujer que no respeta el código moral (ni masculino ni femenino) de la alta sociedad de finales del siglo XIX, una aristocrática obsesionada con el aburrimiento que a sus 29 años acaba de casarse con un hombre que no ama (es bastante complicado no compararla con Madame Bovary).

Otro autor clásico que tiene esta imagen de portada es Henry James en una versión digital de Pandora, otro título con nombre de mujer, en este caso el de Pandora Day, una joven que no pertenece a la buena sociedad pero que enamora al conde alemán Otto Vogelstein recién llegado a Estados Unidos.

Y también he encontrado un viejo conocido con esta imagen en portada, la versión creo-que-alemana de Orgullo y prejuicio: Stolz und Vorurteil, de Jane Austen. El vestuario de nuestros ya amigos del cuadro no encaja para nada con esta novela de principios del siglo XIX, pero concederemos el premio a la buena intención de reflejar ese tira y afloja de los protagonistas Lizzie Bennet y Mr. Darcy. ¿Aceptamos pulpo como animal de compañía?

Aquí tenemos las dos versiones de portada de la novela alemana Effi Briest de Theodor Fontane: con el retrato de pareja y ella sola. Este clásico de finales del siglo XIX también retrata el adulterio de una mujer que, casada con un antiguo pretendiente de su madre 20 años mayor que ella, no es feliz en su nueva vida (me empieza a aburrir ya este argumento…).

Además de novelas, Nordic Summer Evening también ha servido de portada a un libro de no ficción, la recopilación de nueve ensayos sobre ciencia y religión de Atle Næss, un escritor noruego reconocido con el Premio Brage 2001 por su biografía de Galileo Galilei. Me gusta el título que le ha puesto a este libro: Noe som ligner en mening (Algo parecido a una opinión).

Para acabar, no podía ser que esta gran representante de la pintura sueca no protagonizara la portada de ningún libro de arte, y aquí está el que tiene ese honor, Nationalism and the Nordic Imagination: Swedish Art of the 1890s de Michelle Facos… Vale, sí, es muy concreto, pero según Amazon, es de esos libros descatalogados que extrañamente van subiendo su valor hasta llegar a los 1.340,92 dólares… (¿por qué hacen eso con algunos libros? ¿realmente venden alguno a esos precios?)


Y hasta aquí la curiosidad con la que he pasado un poco el rato estas vacaciones… XD No sé si bate algún récord de reproducción de una misma imagen en diferentes portadas -probablemente haya muchos más casos y más típicos-, pero me ha hecho gracia descubrir obras nuevas a través de algo tan superficial y me ha resultado muy curioso que varias de las novelas tengan puntos en común. Algunas de ellas me las apunto como posibles lecturas futuras (El hombre, El joc misteriós, La casa de muñecas… y La casa de la alegría, que ya la tengo aquí esperando…), así que espero que a vosotros también os haya parecido curioso y quién sabe si también descubierto nuevas historias interesantes.

Sonia López

Bonus Track (y nunca mejor dicho):

Durante la búsqueda de imágenes similares a este cuadro descubrí también un par de CDs de música con la misma portada, y es que esto es un no acabar… ;)

 

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9 thoughts on “La misma imagen de portada para 14 libros: ‘Nordic Summer Evening’”

  1. ¡Qué curioso! Desde luego no se puede negar la versatilidad de esta pintura, jejeje. Una entrada muy interesante, Sonia. ¡Vaya currada! Y sí, me ha ayudado a engrosar la lista de lecturas pendientes con El hombre de B. Stoker y Casa de muñecas de Ibsen. Saludos!

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  2. Wao! Es un cuadro precioso y se presta para todas esas portadas. Me gusta cuando una portada lleva alguna pintura muy famosa. Siempre termino averiguando sobre el pintor. ¡Gracias por esta valiosa entrada! Abrazos <3

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  3. ¿Qué curioso no? Me gustaría saber en qué se basan para escoger cierto cuadro como portada. Al final si varias portadas tienen la misma imagen no resulta nada distintivo…

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    1. A mí también me gustaría saber cómo se deciden por una portada o por otra, sobre todo cuando eligen pinturas o fotografías famosas, pero creo que no les costaría nada revisar en los catálogos de la competencia si ya han sido usadas para otros libros, ¿verdad?

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      1. pues si jajaja Y además creo que deberían apostar más por pintores nuevos del país de donde sea el libro para darlos a conocer.

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  4. A mí me gusta que se usen pinturas pero… no que escojan una para tantos libros, será por obras!! Para mí una historia, por lo general, se cuenta desde la portada, y resta un poco que haya tantos con la misma imagen.

    Un beso!!

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