Novelas, Reseñas

‘El mundo azul. Ama tu caos’ de Albert Espinosa

Mi historia con este libro comenzó hace dos Sant Jordi. Lo compré toda ilusionada: ya había leído todo lo anterior de Albert Espinosa y me había encantado, así que lo compré sin saber nada del libro (y estaba precintado, ya que la FNAC regalaba un imán de nevera con él) y al llegar al autobús para volver a casa, lo quise comenzar a leer con ansias. Y lo primero que sentí fue decepción. No sólo me encontré con personajes de sus otras novelas en situaciones en las que no me los quería encontrar (con lo que me gustan a mí las apariciones inesperadas de antiguos conocidos en los libros), no sólo me encontraba con ideas que ya había repetido en sus obras anteriores, no sólo planteaba una historia a la que no encontraba ningún sentido, sino que me presencié el malgasto de papel más importante que he visto en tiempo (luego haré cálculos). Es muy duro para mí criticar este libro, porque me encanta su autor, e incluso pensé en dejarlo en una especie de mini reseña agrupándolo con otras lecturas que me dejaran un poco igual, pero luego reflexioné que, en fin, éste es mi espacio donde divagar sobre lo que leo, tanto lo bueno como lo malo, así que aquí os traigo mis impresiones de El mundo azul. Ama tu caos. (Es que no me gusta ni el título…).

El problema no es que sólo usemos el diez por ciento de nuestro cerebro, sino que no utilizamos ni el dos por ciento de las emociones de nuestro corazón.

FICHA TÉCNICA

El mundo azul. Ama tu caos
Albert Espinosa
Barcelona: Grijalbo, 2015.
Formato: Tapa blanda.
212 páginas.
ISBN: 978-84-253-5291-1.

Sinopsis: “El mundo azul es la nueva novela de Albert Espinosa, con la que se cierra una trilogía de colores que hablan de vida, de lucha y de muerte. Espinosa nos introduce en una narración de aventuras y emociones sobre un grupo de jóvenes que se enfrentan a un gran reto: rebelarse contra un mundo que trata de ordenar su caos. A través de cinco personajes, una isla y una búsqueda incesante por vivir, el autor vuelve a introducirnos en su particular universo con una historia que se desarrolla en un mundo onírico y fantástico con un arranque contundente y un desenlace esperanzador y lleno de luz.”

COMENTARIO

Adoro a Albert Espinosa: es un tipo que no le puede caer mal a nadie, ¿no os da esa impresión? Me encantan sus ganas de vivir, sus consejos inspiradores (aunque un pelín obvios, vale), su amor por todo lo que hace, ya sea cine, teatro, libros… Pero ha llegado un momento en el que todo lo que le oigo decir ya se lo he escuchado antes. Y si en el caso de las novelas ni siquiera le da un acabado correcto (ya no complejo ni nada de fuera de su estilo, pero darle un toque de originalidad, de sorpresa, ALGO), pues me huele a refrito… De hecho, el último libro que publicó antes de la novedad de este año, Los secretos que jamás te contaron, no lo compré, porque ahí sí dejaron claro que era una especie de greatest hits de consejos de Albert Espinosa y catalogado como “no ficción”. Pero éste creía que era una novela… Y no lo me lo ha parecido.

El argumento de la obra se resume en que a un chico le quedan 3 días de vida y decide irse a una isla donde les dan libertad absoluta para vivir esos últimos días como quieran. Con este planteamiento me podía esperar un Peter Pan, un Pulseras rojas en otro contexto, un giro a lo La Vida de Pi, una relación entre los personajes que están allí que fuera muy especial, una explicación más detallada de quién y cómo organiza la isla, unos días muy aprovechados en los que pasaran muchas cosas… Pero no, simplemente el protagonista recuerda consejos que le han dado, recibe nuevos consejos, juzga a sus nuevos amigos, que total no le duran ni dos días… y da consejos que le habían dado previamente. Y no salimos de ahí. Y como esos consejos ya los he escuchado en entrevistas, leído en sus libros previos o visto en sus películas, pues el libro me ha dejado bastante indiferente.

Es un autor que se lee rápido, pero cuando vi que llevaba medio libro en menos de media hora pensé que algo no iba bien, así que me planteé estas dos posibilidades: 1) Lo estaba leyendo demasiado deprisa; o 2) El libro era demasiado superficial. En el caso de sus otros libros también me encontraba con que se leían muy rápido, porque el estilo de Espinosa es muy fluido, muy oral, con muchos puntos suspensivos, muy de dejar las palabras en el aire… Pero en aquellos casos, me iba encontrando ideas nuevas sobre las que reflexionar o dejar reposar o simplemente sentir admiración por motivos diversos, como la originalidad de una trama o la presentación de una característica física de un personaje bastante tarde, aspectos formales… En cambio, en este libro (creo que me niego a llamarlo “novela” a partir de aquí) la supuesta novedad (¿la isla?) es vacua, no se desarrolla todo el potencial que me parecía a priori que podía tener.

Otro aspecto que avanzaba antes que me ha dejado perpleja es el vacío de las páginas. El cálculo creo que lo explicaré al final del todo para no romper el discurso, pero ya os digo que si los libros anteriores ya estaban maquetados de forma que la página respirara mucho aire, no recuerdo que entre cada intervención de un diálogo dejara una línea en blanco, como si el interlineado doble no fuera bastante… A veces me daba vértigo pasar de una línea a otra. Menos mal que el papel es reciclado.

Esta Semana Santa lo quise leer porque sabía que Albert Espinosa presentaba una nueva “novela”: Lo que te diré cuando te vuelva a ver y tenía decidido de antemano que no la compraría hasta que no me acabara El mundo azul, por si acaso al final había un giro o algo que diera sentido a esas páginas de reflexiones a la deriva que leí hace dos años… Y lo quise leer desde el principio porque aunque me acordaba de la idea general, sabiendo que se leía tan rápido pensé que no era un sacrificio muy grande releer los primeros capítulos. Y finalmente me ha servido para decidir que no, no compraré más libros de Espinosa, a no ser que realmente ojeándolos encuentre algo diferente en ellos.

Esto me ha hecho plantear una pregunta: ¿acaso ya no me gusta Espinosa? De nuevo, dos posibilidades: 1) Lo que no me gusta es leer siempre lo mismo y con este libro he sentido que releía algunas de sus obras anteriores; o 2) He cambiado. Puede ser perfectamente, ahora leo mucho más variado que antes y me he adentrado en el mundo de los clásicos y Espinosa no deja de ser un escritor ligero y no puedo pretender que cambie su estilo… Pero no, como ya he dicho, los libros anteriores me siguen pareciendo buenos por detalles muy concretos, así que se van configurando una tercera y cuarta opción: 3) Este libro se hizo con prisas y para vender rapidito de cara a Sant Jordi, le faltan unas cuantas vueltas; o 4) Realmente el mensaje de “Ya has vivido suficiente, ahora a disfrutar”, pues como que no va conmigo… Quizá me quedo con esta cuarta… La vida lo es todo: lo bueno y lo malo. Si nos quedamos sólo con lo bueno estamos dejando de lado muchísimas cosas (y viceversa) y dar a entender a la gente que sólo tiene que hacer lo que le apetece es peligroso. Ya hay bastante egoísmo en el mundo. Sí me gusta la parte de “ama tu caos”, pero yo ya amo mi caos, por lo que tampoco me ha dicho nada nuevo. De todos modos, aunque hubiera estado de acuerdo con el mensaje, eso no implica que al libro no le falte algo más de trabajo…

VALORACIÓN  · · · · · · · · · ·  2/5 ★★✰✰✰

Cada vez estoy más convencida de que al final, todo depende de las expectativas. No deja de ser irónico que el primer capítulo del libro se titule “Un problema es tan sólo la diferencia entre lo esperado y lo obtenido de las personas o de la vida”. La verdad es que no sé si eso ya lo había leído en alguno de sus libros o en El arte de no amargarse la vida (otro libro con el que no congracié demasiado) o en algunos de los libros de Punset, pero el caso es que ya lo tengo muy visto, ése y todos y cada uno de los consejos que dan título a los capítulos del libro, donde he encontrado una trama de ficción tan fina, casi transparente, que para mí ha sido más un libro de autoayuda que otra cosa. Me parece recordar que El monje que vendió su ferrari tiene una línea argumental más sólida, y de hecho es un libro de autoayuda sin enmascarar. Creo que se lo recomendaría sólo a fans muy fans de Espinosa y que asientan con el mensaje del libro… o quizá a aquellos que no han leído nada de Espinosa todavía para que pudieran sorprenderse de algo… y aun así me sabría mal que lo conocieran por un libro que no está a la altura de los anteriores.

Sonia López


Bonus track:

¿Alguna vez habéis tenido que entregar un trabajo que ocupe un mínimo de páginas y la falta de inspiración o las prisas hace que no puedas cumplir y optas a hacer más grande la letra, dejar dobles espacios por todos lados, interlineado máximo, etc.? Ésa es la impresión que me ha dado, por lo que he querido calcular cuánto ocuparía este libro si hubiera sido editado de una forma normal… Esto es una frikada de las mías, espero que nadie se asuste… XD

Hay 212 páginas de libro (de hoja gruesa, porque cerrado me ocupa lo mismo que otros de 400…). La supuesta “novela” empieza en la página 21, pues antes hay básicamente páginas desaprovechadas de estas en plan dedicatorias, citas, índice, el título, muchos reversos en blanco y un prólogo del autor (bastante generoso en contenido -casi me gustó más que el libro- pero no en cantidad, pues apenas ocupa 3 páginas y 4 líneas). Bien, eso son 20 páginas menos de un plumazo: 212-20 = 192 páginas. Los títulos de cada uno de los 18 capítulos (que básicamente es una repetición de la idea principal de los mismos) ocupan 2 páginas (la del título y el reverso en blanco). Eso nos da 36 páginas que no aportan nada. Así que 192-36=156 páginas. En algunos casos los capítulos acaban en página par, y su reverso, evidentemente, queda en blanco. En total hay 7 páginas totalmente en blanco (y otras tantas con poquísimas líneas que tampoco contaré, no quiero ser mala XD): 156-7 = 149 páginas. Los libros de 149 páginas de contenido pueden dar mucho de sí, pero en este caso, hay muy pocas palabras por página. Traspasando el contenido de una al azar (de las completas y sin dobles espacios) a Word me salen 217 palabras. Lo que llevo de este artículo tiene 1.695 (antes de revisión), es decir, esta entrada ocuparía en ese formato ¡8 páginas! ¡Sin fotos! XD Si eso no es un desperdicio de papel… Si finalmente la novela la hubieran editado con un tamaño y espacios normales, yo qué sé, de 300 palabras/página, acabarían ocupando, 107 páginas la novelita. ¡La mitad! (De papel reciclado, me recuerdo… pero no puedo evitar pensar en la libreta chula que haría con esas 100 páginas que sobran…)

En resumen, que si os llama el libro, comprad el ebook. (Dios mío, para que yo diga eso…)

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