‘La prima Bette’ de Honoré de Balzac

Poco me imaginaba yo hace un año que acabaría comentando en este espacio un libro de Balzac, pero finalmente el Club Pickwick me proporcionó la excusa perfecta para leer La prima Bette y comprobar en mis propias carnes si tiene bien merecida esa etiqueta de “denso” y si realmente en este caso es sinónimo de “muermazo” o si resulta ser una lectura interesante y profunda. Después de 546 páginas, ha habido de todo…

Es posible que esta mezcla de brusquedad, de rudeza podríamos decir incluso, y de bondad explicase el dominio que había adquirido Lisbeth sobre aquel hombre, al que había acabado por dominar por completo. ¿No nos pegamos acaso a la vida, que nos da por turnos cosas buenas y cosas malas?

FICHA TÉCNICA

la-prima-betteLa prima Bette
Honoré de Balzac
Trad. María Teresa Gallego Urrutia.
Barcelona: Alba Editorial, 2014.
Col. Alba Minus, 13.
Formato: Tapa blanda.
546 páginas.
ISBN: 9788484285724.

Sinopsis: Lisbeth Fisher es la prima pobre de la baronesa Hulot. Ha tenido que ver siempre desde pequeña como a Adeline la vida le ha sonreído con un matrimonio provechoso, mientras ella tenía que trabajar para conseguir el pan. Arrastrada por su condición económica, su soltería y su mal genio, intentará vengarse de la buena suerte de su prima y su familia provocando tremendas crisis desde las sombras a la vez que todos sus familiares confían en ella para resolver sus problemas.

COMENTARIO

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Inevitable imaginarme a Bette Davis como Lisbeth. Tomó su nombre de la novela.

Lisbeth, o “la prima Bette”, no es la verdadera protagonista de esta novela. El libro retrata una familia entera: los Hulot. El barón es un señor que está muy bien situado en el Ministerio de Guerra de la época post-napoleónica. Ha tratado a su familia correctamente durante 10 años, tras los cuales comenzó a encapricharse de jovencitas, consiguiendo siempre el perdón de la beata baronesa Hulot, Adeline, la prima de Bette. Al inicio de la novela vemos cómo está arruinando a su familia para satisfacer los antojos de su nueva amante. Su hijo Victorin acaba de casarse y no le queda dinero para la dote de Hortense. La primera parte de la novela, pues, consiste en cómo resolver este pequeño enredo: lograr el dinero justo para casar a Hortense con alguien sin muchas exigencias económicas.

Ilustración de la edición de 1901.

Ilustración de la edición de 1901.

Con esta situación de culebrón comienza la novela, sorprendiéndome enormemente con la trivialidad de Balzac, mucho diálogo y una descripción de los personajes digna de un folletín (de hecho, La prima Bette fue publicada por entregas). Nos introduce a Bette como una especie de araña que acabará tejiendo el destino de sus familiares, aunque más tarde nos daremos cuenta de que no tiene un papel tan relevante en la novela. Es el detonante de lo que ocurre a lo largo de ella, pues por su culpa o gracias a ella, consciente o inconscientemente, determinados personajes se acaban conociendo, uniendo y separando, provocando grandes tragedias y algunas situaciones ridículas. Pero es una novela bastante coral, y en el caso de destacar un personaje, sin duda el más llamativo es la señora Marneffe, que se merece un párrafo aparte.

La señora Marneffe es la “típica parisina”, según Balzac, que engaña a su marido para poder costearse la buena vida en París. En lugar de seducir a los hombres directamente, como hacen las amantes de Hulot conocidas hasta ahora, los atrapa con indirectas y evasivas, convirtiéndose a sus ojos en una mujer honrada, aunque acabe con cinco amantes simultáneos. Semejante bicho se lleva a las mil maravillas con Bette y se convierte en una poderosa arma para la prima acomplejada que desea que su familia sufra lo que ella ha tenido que sufrir para subsistir, pero multiplicado por infinito. El caso es que la venganza planeada por una y ejecutada por otra acaba resultando desproporcionada.

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Hugh Laurie caracterizado como el barón Hulot en la versión cinematográfica de 1998.

El propio Balzac describe la novela como un estudio de su sociedad, pero tampoco duda de dotar a la novela de algunas intrigas que poco tienen de naturalistas. Además, aprovecha muchas de las situaciones que se dan en la novela para difundir su opinión respecto a unos hechos y un contexto muy particular. En general me encanta la crítica a la hipocresía, la clase burguesa y la corrupción del gobierno, pero noto que se le va la mano con prejuicios sobre artistas, polacos, jóvenes (con lo cual hay un personaje que pilla por todos los lados, el conde Steinbock) y las mujeres en general. Hay algunos comentarios en los que ofende: una intenta siempre ponerlo en su contexto y justificarlo cuando es posible, pero en esta lectura me ha costado y al final me he rendido.

Entre las anécdotas que más gracia me han hecho, porque también hay espacio para el humor, hay una en particular que me sigue haciendo sonreír: la descripción de los “lunares” que usan las parisinas para atraer al sexo opuesto y que incluye no solo los lunares falsos sino también ponerse rosas en el escote o lucir una cinta negra en el cuello para acentuar su palidez. La descripción de estos engaños es bastante divertida, y a mi parecer más resultona que la parte de comedia de la novela que se dedica a ridiculizar a los viejos con amantes jóvenes, que me resultan tan patéticos. El patetismo me da pena, no risa.

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Honoré de Balzac

Honoré de Balzac (1799-1850) fue hijo de una familia burguesa que acababa de dar el paso de la agricultura al comercio, pasando de su apellido Balssa al aristocrático Balzac. Por lo visto la infancia de Balzac fue marcada por un importante desapego de sus padres hacia él, lo cual me recuerda al hijo de los señores Marneffe, que sabes que existe, pero al que no hacen ningún caso durante toda la novela. Lo enviaron a estudiar a la Sorbona para ser abogado, pero a Balzac le llamaba más la filosofía y las letras, con lo que acabó arriesgándose a escribir. Su primera obra, Cromwell, fue escrita en verso y ferozmente criticada, así que acabó dedicándose a escribir en prosa. Según Stefan Zweig, el estilo de Balzac fue vendido al mejor postor: sufrirá cambios con los años para agradar al máximo público posible. Su éxito llegó en los años 30, cuando comienza a trabajar en la Comedia Humana, una serie de novelas en las que relata de forma realista la sociedad de su tiempo. El primo Pons (1847) y La prima Bette (1848) fueron sus últimas aportaciones.

VALORACIÓN  · · · · · · · · · ·  2/5 ★★✰✰✰

Soy muy visceral con algunas puntuaciones, y en este caso no voy a hacer una excepción. Lo que venía siendo una lectura atrayente, inquietante, algo sosa y cautivadora por partes, al final se resuelve de una manera que me ha provocado una profunda tristeza. Al leer las últimas palabras de la novela notaba cómo se evaporaban ciertas esperanzas que depositaba en el ser humano como especie, no solo en los hombres. Ese final, que no desvelaré, hay gente en el club que se lo veía venir, pero yo no, y eso me hizo sentir traicionada. Por eso, aunque haya habido fragmentos que me han sorprendido y gustado, aunque el estilo de Balzac de querer explicar tanto las cosas no me ha molestado, aunque ha habido momentos en los que realmente me haya costado soltar el libro, no puedo aprobar la obra y no la quiero recomendar. No quiero desilusionar a nadie.

Sonia López

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4 comentarios en “‘La prima Bette’ de Honoré de Balzac

  1. Sonia López dijo:

    Lo cierto es que entre las participantes de la lectura conjunta de este mes en el Club Pickwick hubo un alto índice de abandonos y eso sí que fue sorprendente. XD Por mi parte, si no hubiera sido por el final, no le hubiera bajado tanto la nota… Me miraré con cariño el argumento de Papa Goriot, pero en el caso de leerlo será después de bastante tiempo, para ir sin prejuicios… ¡Muchas gracias por la recomendación de todos modos! ;)

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  2. Raquel dijo:

    ‘Papá Goriot’ lo leí hace muchísimos años y aunque no recuerdo mucho el argumento, sí que la sensación que tenía mientras lo leía era la misma que tuve con ‘La prima Bette’. Por momentos se hacía agotador y cargante y parecía que no iba a ningún lado. No sé, pensé que con ‘La prima Bette’ me reconciliaría con Balzac, pero va a ser que no. No es una historia mala, pero sí fue algo decepcionante. Creí que Bette sería más mala y protagonista, necesitaba a una súper villana. Coincido contigo que para eso es mejor la señora Marneffe, el mejor personaje, aunque menudo final le dio el autor…
    ¡A ver qué tal con el siguiente!

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    • Sonia López dijo:

      Sí, yo también me quedé con la sensación de que Bette prometía mucho pero acabó sin cuajar. Ya no sólo como la gran mala que parecía ser, sino en general por el juego que daba el argumento para crear una historia de esas memorables y que al final, al menos a mí, me ha resultado bastante decepcionante. Lo dicho, en el caso de volver a leer a Balzac van a tener que pasar muchos años para que se me vaya el mal sabor de boca… :(

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