Autoayuda, No ficción

‘La magia del orden’ de Marie Kondo

Hoy os traigo algo diferente, uno de los últimos libros que leí el año pasado. No soy muy del género de autoayuda, pero a veces caigo sin remedio… En esta ocasión el origen de mi debilidad estuvo en una serie de vídeos de la japonesa Marie Kondo doblando ropa de una forma curiosa (soy muy friki…). A esto le siguieron varios artículos sobre cómo ordenar la casa. Coincide en un periodo de caos por el piso, la consecuente y agotadora limpieza general, y el inevitable no encontrar algo que estabas buscando después… Todo esto me lo tomé como una señal para hacerme con el libro La magia del orden.

Los libros tienen su momento. El instante en que te topas con uno en particular es el correcto para leerlo. Para no perderte ese momento, te recomiendo que tu colección sea pequeña.

La Magia del OrdenFue comprarlo y leerlo, como me suele pasar con las compras impulsivas. El libro está escrito de una forma muy sencillita y a la vez que lo analizo me gustaría también explicaros de qué va, para aquellos que no conozcáis a la autora. Marie Kondo es una especie de gurú del orden en Japón y sus ideas están traspasando fronteras muy rápidamente. Precisamente podéis leer una entrevista suya publicada en GoodReads este mes aquí. El truco que nos ofrece para organizar nuestras posesiones de una vez y por todas en nuestro hogar es seguir su método “KonMari” que podemos dividir en tres pasos:

1. Mantener solo los objetos que nos inspiran alegría. Para hacerlo con eficacia, nos propone hacer la limpieza en una sola sesión con todos los objetos de la casa y por categorías. El orden de las categorías de objetos que hay que ordenar de menos a más dificultad son: ropa, libros, papeles, objetos varios y recuerdos. Cada categoría que cuente con mucho volumen de objetos puede dividirse en subcategorías. Ella habla siempre de mantener lo que nos gusta, porque es más fácil darse cuenta de lo que sí queremos quedarnos seguro que decidir tirar algo que quisimos en otro momento o que pensamos que podamos necesitar en el futuro. KonMari nos propone vivir el presente (me ha parecido muy mindfulness, que está tan de moda ahora) y reunir todos los objetos de una categoría en un mismo lugar, siempre siguiendo ese orden, y sostener uno a uno con las manos preguntándote a ti mismo si te inspira alegría (llámalo así o tradúcelo por “¿realmente quiero o necesito este objeto ahora?”) y lo que no te convenza, se tira (llámalo tirar o tradúcelo por “donar, regalar, vender o reciclar”). Nunca guardar en una caja de recuerdos. Nunca enviar a casa de tus padres. Tienes que deshacerte de ello. Y solo regalarlo si sabes que a la otra persona le hace realmente ilusión; si no, simplemente le estás pasando el problema a otro.

konmari_work2. Una vez hecha la limpieza de objetos, hay que dar a cada categoría o subcategoría un lugar. Parece sencillo, pero para mí ha sido algo imposible hasta ahora. Siempre me propongo ordenarlo todo así, conozco la teoría desde hace tiempo, desde que tenía una habitación minúscula y deseaba un piso para poder ordenarlo todo a mi manera. En mis sueños tenía una casa con un mueble para las películas, otro para libros…, pero al final donde están los libros encuentro un hueco perfecto para poner alguna peli, algún muñeco, algún recuerdo, alguna caja… También hay veces que cuando lleno una estantería de algo y queda perfecta, no me puedo estar quieta y vuelvo a comprar más cosas de este tipo (ejemplo: DVDs, libros…) y ¿dónde los pongo? Ahí ya no caben… Pues en cualquier lugar que pille con algún hueco. De ahí la importancia del método que nos propone esta japonesa (bastante obsesionada con el orden, también te lo digo), que radica en desechar primero y ordenar después siguiendo sus trucos (cajas transparentes, que al abrir un cajón o la puerta de un armario ya lo puedas tener todo accesible, siempre mejor guardar cosas verticalmente porque si se amontonan “da palo” coger lo de abajo del todo, etc.).

3. Reflexión y mantenimiento: Creo que es lo más complejo para mí, pero ella asegura que no hay rebotes si sigues su método. Si te pasas un día entero organizando tus cosas, preguntándote una a una si las quieres, agradeciendo a los objetos que desechas sus servicios prestados y en el orden propuesto para ir cada vez más rápido, acabas aprendiendo en realidad a tomar tus propias decisiones, ganas confianza en ti mismo y comprendes quién eres. Durante la lectura he sido muy escéptica, pero este punto no es tan descabellado, en verdad. Si te pasas un día viendo uno a uno todos los objetos de tu casa, con los recuerdos que te inspiran, y estos te han ido mostrando tus intereses, aquellos que tuviste y los que sigues teniendo, en realidad estás viendo tu vida a través de tus objetos. Es una forma de autodescubrimiento. Lo cierto es que soy de esas personas a las que les cuesta mucho deshacerse de sus cosas… Tengo libros y juguetes de cuando era pequeña, le encuentro el toque sentimental a todo… Tengo muy buena memoria para según qué, con lo que puedo encontrar buenos momentos con cada uno para evitar desprenderme de cualquier cosa… Pero precisamente KonMari dice que tampoco es necesario conservar el objeto para recordarlo… y quizá tiene razón.

Otra moraleja que extraigo para mi situación es que no debería comprar las cosas por comprarlas, no pensar en “lo necesito” o “lo quiero” sino en ¿no tengo ya cosas que me pueden servir para esto mismo o que me gustan más en casa? Según KonMari, cuando todo lo que hay en tu casa te inspira alegría no necesitas más, encuentras tu “clic” interior. También me ha sorprendido que no habla apenas de la limpieza, solo de la organización. Al respecto solo dice que cuando te quedas con menos cosas, cuesta menos trabajo limpiar (que para mí ya es un gran qué, no te creas) y que al gustarte todo lo que tienes, lo tratas mejor y seguro que lo cuidarás más.

Este sería mi resumen personalísimo del libro, pero la verdad es que su lectura te hace pensar y está lleno de matices. Seguro que te ves reflejado en alguno de sus clientes que pone como ejemplo o en ella misma con todos los métodos de orden y almacenaje que probó antes de crear el suyo propio. Casi todos los casos prácticos están presentes en su método. Por ejemplo, y para enlazarlo con el tema de este blog, ¿qué dice KonMari de los libros? Pues que deberíamos mantener sólo los de nuestro hall of fame, nuestros favoritos, los que nos han hecho pasar grandes momentos que recordamos solo manteniendo el ejemplar en nuestras manos o aquellos que nos hayan podido cambiar la vida (se refiere sobre todo a libros que hayan influido en tu profesión, por ejemplo). Lo primero que hice al leer esto fue llevarme las manos a la cabeza, claro. Sé que debo reducir el contenido de mi biblioteca particular, que tengo libros que no necesito o que no me gustan, y seguramente cuando haga “la gran limpieza” me desharé de ellos, pero no creo que sea necesario reducir la colección de libros al mínimo. Ella dice que aunque cueste, los libros que nos dan placer moderado, los más difíciles de tirar, no deberían ser conservados porque cuanto menos información tengamos a nuestro alcance mejor la absorberemos. Pero no sé, no lo acabo de ver claro. Quizá soy una coleccionista de libros más que una gran lectora, y debería dejarlos para el final con los recuerdos… XD

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Pese a mi lectura algo irónica y escéptica de algunos capítulos (como el de los libros) ha habido bastantes cosas que me han gustado: cuando hablaba de sus clientes me he encontrado con un retrato bastante peculiar de los japoneses en su vida privada, por ejemplo. Me ha resultado muy interesante, ya que no es fácil tener acceso a todos los objetos que conserva cada uno en su hogar y Marie Kondo sí los ha visto y hay anécdotas bastante sorprendentes. Me ha gustado también el planteamiento general del método para organizar, tanto la selección (totalmente personal, sin un número concreto de objetos a desechar) como el proceso de almacenaje, con algunos trucos incluidos. No habla mucho del feng shui, así que tampoco sería un sustituto de un libro que hable sobre ello, pero sí habla de la energía y de cómo el trato que le damos a nuestros objetos puede tener consecuencias en nuestra vida. La lectura ha sido rápida, solo hice un parón importante de dos días cuando solicitaba un ejercicio de reflexión (y yo soy malditamente obediente en todo). 

Como todos los libros de autoayuda, cuando lo vas leyendo vas tomando conciencia de que lo que el autor o autora nos propone es bueno e interesante, que deberíamos hacerle caso, si no en todo, en parte de las cosas que nos dice. Pero a la hora de llevarlo a cabo siempre cuesta más… Por suerte, este libro funciona más como un manual práctico que como un diccionario de conceptos abstractos. Por otro lado, cuando se pone como ejemplo ella misma, a veces me ha parecido más una chalada obsesionada por organizar los objetos de claros a oscuros que una persona racional de la que fiarte para seguir sus consejos. Pero en general todo tiene bastante sentido y creo que se puede intentar seguir su método a la manera de cada uno. Yo lo intentaré, al menos. Por probar… ;)

Enlaces de interés:

Marie Kondo (Official Website)

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5 thoughts on “‘La magia del orden’ de Marie Kondo”

  1. No me convencen mucho los libros de autoayuda… ¬¬ Estoy de acuerdo que no hay que comprar por comprar, simplemente por el ansia de poseer cosas, pero tampoco creo que haya que deshacerse de prácticamente todo lo que tenemos en casa. Me gustan mucho las casas que acumulan objetos, libros, detalles personales; esos objetos dicen mucho de los gustos de esas personas y de la vida que llevaron. Las casas tan minimalistas me parecen tan impersonales…
    ¿Deshacernos de cosas que son especiales para nosotros porque no necesitamos el objeto para recordar el pasado? No, no lo veo. Soy demasiado sentimental y posesiva con mis adquisiciones :)
    Ahora la pregunta es: ¿habría que deshacerse del libro de esta autora una vez leído? XDD

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    1. Sí, en general se trata de llevar una vida minimalista y con espacios más diáfanos, tipo feng shui y así… No creo que se trate tampoco de deshacerse de todo, pero sí de aquellos objetos que tampoco nos aportan nada… Hay ejemplos muy exagerados en el libro. Sobre este libro, depende, jaja… Si te “transmite alegría” lo mantienes y si no, pues a regalarlo… XD

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  2. Nunca pensé en el libro como de “autoayuda” pero me gustó mucho. Y como leí por ahí, puede que el problema este precisamente en el choque cultural, de todos modos nada se pierde con probar y a mi me funcionó muy bien.

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    1. En las librerías lo colocaban en esa sección, que cada vez es más mezcla de Autoayuda, Desarrollo personal, Coaching, etc., así que cabe de todo ya… Jaja… A mí me gustó en general también, y el contraste cultural me encanta. Pero el segundo libro “La felicidad después del orden” me gustó más, lo vi como más práctico y abierto. ¡Gracias por comentar! :)

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