Histórica, Novelas

‘Memorias de Adriano’ de Marguerite Yourcenar

Me pongo al día con las lecturas del verano y comienzo por esta maravilla que pensaba que iba a ser bastante tostón… ¡y todo lo contario! Me ha encantado leer las Memorias de Adriano con la voz de Marguerite Yourcenar fusionada con la de Julio Cortázar, autor de la traducción que he leído. Espero que más de uno se anime a darle una oportunidad porque es más actual y ameno de lo que parece…

ficha-tecnica

portada_memorias_adrianoMemorias de Adriano, de Marguerite Yourcenar
Mémories d’Hadrien (1951)
Traducción de Julio Cortázar
ISBN: 978-84-350-1839-5
Pocket Edhasa, 57.
379 páginas

Sinopsis: Alabada unánimemente por la crítica como una de las obras más singulares, bellas y profundas de la literatura del siglo XX y considerada a menudo la primera novela posmoderna, Memorias de Adriano marcó un hito en el género de la narrativa histórica y descubrió al mundo una auténtica maestra del arte narrativo.

La espléndida traducción de Julio Cortázar ha contribuido a atraer constantemente a nuevos lectores interesados en el emperador del siglo II, “casi un sabio”, que fue tal vez uno de los últimos espíritus libres de la Antigüedad.

Te ofrezco, como correctivo, un relato libre de ideas preconcebidas y principios abstractos extraídos de la experiencia de un solo hombre -yo mismo-. Ignoro las conclusiones a las que me arrastrará mi narración. Cuento con este examen de hechos para definirme, quizá para juzgarme, o por lo menos para conocerme mejor antes de morir.

villa_adriana
Villa Adriana, en Tívoli (2015)

Ha sido todo un placer leer a Marguerite Yourcenar justo antes de mi tercer viaje a Roma y poder descubrir gracias a ella la Villa Adriana, en Tívoli, cada vez más empobrecida por la falta de recursos después de haber sido saqueada durante siglos y siglos.

Me han entusiasmado varias cosas de la novela, entre ellas destacaría la narración, tan lírica que parece poesía, como te imaginas que hablaban antaño, reflexionando cada palabra escrita. En todo el libro no hay ni un solo diálogo, por lo que pensaba que la lectura se me haría eterna, acostumbrada a novelas más ligeras, pero en este caso no hace falta, porque la voz que nos guía, la de Adriano, suple todas las voces de los demás…

Antes de irme por las ramas diré que la novela toma forma de una carta que escribe Adriano a Marco Aurelio, uno de sus favoritos como sucesor para gobernar el Imperio Romano. A través de esta misiva Adriano quiere no solo narrarle su vida para que aprenda de sus aciertos y de sus errores, sino transmitirle también sus valores y justificar algunos de sus actos.

Si la vida de una persona cualquiera ya tienen sus claros y sus oscuros, cómo no habría de ser así con el emperador hispánico que fue el precursor de construcciones que todavía hoy se mantienen en pie como el Panteón o el Castillo de Sant’Angelo de Roma. En su carta, Adriano se abre con declaraciones que todavía hoy serían muy polémicas (quizá más que en su época) y a través de él conocemos a aquellas personas que más trató en vida, como el emperador que le cedió el poder, Trajano; la esposa de éste Plotina, la mujer a la que más admiró; su triste esposa Sabina y, finalmente, quien fue el amor de su vida y por quien se volvió loco hasta el puto de llenar el Imperio con retratos suyos llegando a divinizarlo incluso, Antínoo, un personaje tan enigmático como magnético.

adrianoAdriano fue un emperador longevo, de ahí que realizara tantas gestas antes y durante su mandato. Es difícil que un personaje genere en mí el sentimiento de admiración. Suelo ser bastante descreída y encuentro siempre pegas a todo, pero cuando él mismo confiesa en la novela sus defectos, no puedo evitar que su honestidad y sinceridad se ganen un pedacito de mí. Los momentos en los que se muestra como un defensor de lo justo, antibélico, enamorado de la cultura griega y egipcia, humanista… han podido con aquellos en los que se pudiera mostrar más despótico o irrespetuoso con algunos de sus congéneres (sobre todo femeninos, por qué no decirlo…).

Yourcenar ha conseguido acercar al emperador a nuestro tiempo (sí, aunque hayan pasado casi 65 años desde su publicación) exponiendo su visión sobre la religión (se interesó por el judaismo, la “secta cristiana” y presentía ya su futuro poder), el conflicto de Palestina (cuya guerra ni siquiera él consiguió evitar) y la esclavitud (aunque defendía la libertad de los hombres, Adriano sabía que cambiaría de forma y de nombre, pero seguiría existiendo). A través de sus ojos viajamos también a lo largo de las diferentes provincias del Imperio Romano del siglo II después de Cristo, pues se trató de uno de los emperadores que más viajó para comprobar de cerca cuál era la situación real de cada territorio.

Memorias de Adriano es la novela más destacada de Marguerite Yourcenar y en sus notas de producción, que se pueden leer al finalizar la novela, se puede comprobar que es un trabajo de toda una vida. Los comentarios que hace son muy interesantes y personales, por lo que recomiendo su lectura también. No tanto las notas bibliográficas, a no ser que realmente os interese mucho el tema y queráis profundizar sobre lo que es cierto y falso en la novela, algo que destripa un poco su magia, ya que cuenta con bastantes pasajes inventados por la falta de documentación conservada.

marguerite_0yourcenarNacida en Bélgica, en el seno de una familia aristócrata francesa, Marguerite Yourcenar se crió con los clásicos griegos y latinos gracias a su padre. Su verdadero apellido era Crayencour (Yourcenar es el anagrama que usó de pseudónimo y el apellido que adoptó cuando se nacionalizó en Estados Unidos). Además de novelista, Yourcenar también era poetisa y traductora de inglés a francés. Entre los autores que tradujo destacan Virginia Woolf, Henry James y Yukio Mishima. Sobre su vida privada, lo más llamativo es su bisexualidad, pues aunque tuvo relaciones con hombres también fue pareja de una traductora norteamericana, Grace Frick, durante más de 40 años (la “G.F” a la que dedicaba el libro… estaba convencida de que era una mujer… Perdón por el amarillismo, pero es que soy muy cotilla…).

Como me ocurrió con El escarabajo, de Manuel Mújica Láinez, esta lectura se la debo a otra profesora del instituto (tuve mucha suerte con las profesoras del departamento de Clásicas, la verdad). La tenía anotada como lectura pendiente desde entonces, pero no fue hasta hace un año más o menos que me compré la edición de bolsillo. Lleva desde entonces siendo evitada, pero ahora que la he leído creo que es de esas obras que vale la pena leer en su debido tiempo y estoy segura de que yo, que no soy de releer casi nada, volveré a sumergirme en sus páginas en el futuro. (¡Espero que para entonces haya interiorizado las cerca de 30 palabras que he tenido que buscar en el diccionario para comprender qué significaban! No recuerdo la última vez que me pasó esto…)

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Estreno un marcador para votar las obras con este 5/5 y ya podéis deducir por qué… Memorias de Adriano es una obra relevante para la cultura occidental que nos permite observar de forma directa de dónde venimos, una pequeña pero importante parte del origen de la cultura europea, y conocer a un personaje histórico de lo más interesante. Por otro lado, la lectura es amena y da gusto lo bien escrita que está… así que no lo dudéis y si alguna vez se cruza en vuestro camino, dadle una oportunidad.

Sonia López

Enlaces de interés:

Centre International de Documentation Marguerite Yourcenar

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